lunes, 10 de noviembre de 2008

Gonzalo Higuaín vs Samuel Etoo

Algunos, como Gonzalo Higuaín, parecen haber hecho un nuevo amigo esta temporada. Uno que hasta hace poco le daba la espalda, pero la insistencia del argentino ha dado sus frutos. Hablo del gol, materia prima del fútbol que hace grande a los delanteros y pobres de alma a los guardametas. El 'Pipita' se ha destapado como el gran valedor de los blancos esta temporada, que a falta de fútbol e ideas, ha encontrado en él un mesías capaz de sacarle las castañas del fuego a Schuster. Con diez jornadas disputadas, Higuaín ya ha superado los ocho goles de la temporada pasada, y con el póker de ases logrado ante el Málaga, se coloca tras la estela de Samuel Eto´o en el pichichi.

Alabar al camerunés en estos momentos resulta muy fácil. Sus cifras hablan por sí solas. Números de record, de pichichi histórico. 13 goles en 10 partidos son una bestialidad, y habiendo lanzado 22 disparos a puerta ponen de manifiesto una efectividad sólo al alcanze de los elegidos del área. A todo esto, hace pocos meses le querían echar. Cosas del fútbol. Lo que queda de manifiesto es una evidente lucha entre blancos y culés abanderada por sus 'killers', siempre y cuando los bonus no aparten al argentino del campo como ante la Juventus. Abre los ojos Bernardo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Del Piero se mofa del Madrid

Tantas cosas que reprochar que no sé por donde empezar. El Madrid fue anoche un juguete en las manos de un niño (no tan niño), llamado Alessandro Del Piero. La magia no entiende de años, y de ello rebosa el mito vivo y eterno de la Juventus. Le bastaron dos genialidades, la segunda secundada por el guardameta del Madrid, para tumbar a un equipo apático, vulgar y sin ideas.

El Madrid es un equipo limitado como hemos dicho en multitud de ocasiones. Le da para ciertos arreones puntuales impulsados por el peso del escudo y la historia, pero nada más. Y si encima su técnico, Bernd Schuster, se empeña en ponerse la venda y utilizar sus 'bonus' hasta la posteridad, se convierte en un tejado plagado de goteras. El alemán va perdiendo credibilidad semana tras semana, unido a una falta de carácter y decisión alarmantes. Está visto que en el vestuario no es todo oro lo que reluce, y que los 'pesos pesados' tienen que estar en el once aunque ello perjudique el juego del equipo. No encuentro otra explicación, pero estaría encantado de oir argumentos para que hombres como Raúl, Guti o Drenthe jueguen por encima de Higuaín o Van Der Vaart.

Del posible balón de oro poco se puede decir. La Juventus tiró dos veces a portería, y las mismas fueron las veces que Casillas recogió el balón de la red. Simplemente pongo datos, no me juzguen. Pero un portero profesional no puede cometer un error de benjamín en la colocación de una barrera. Se juntó el chupete con las canas. El más listo de la clase rápidamente se dio cuenta, y lo que en directo nos pareció un gol sublime, en la repetición se cruzaron los brazos. Es lo que le toca al madridismo. Tirar con las viejas glorias hasta que planten cara a la situación, porque gran parte de esta culpa es de la afición. Continuará.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Platiní y la Uefa golpean de nuevo

'El pupas' volvió anoche a hacer honor a su impertinente apodo. Viajó el Atlético a Anfield con la ilusión dibujada en más de 3.000 sonrisas de aficionados rojiblancos. Era una noche especial, contra un equipo especial, en un campo especial. Minutos antes del partido, ambas aficiones ofrecieron una estampa para el recuerdo del mítico Anfield, cantando al unísono el 'You´ll never walk alone'. Todo era una trampa, una pista del desenlace final. El Liverpool no caminó sólo. Jugó con doce. Tenía guardado el as en la manga.

Porque ni la Uefa ni Platiní olvidan. Tras la rebaja de la sanción, el Atleti volvió a recibir un duro golpe que le dejó al borde del K.O. (anímico), porque la clasificación la tienen prácticamente hecha. Suponía mucho más que eso. Asegurarse el liderato del grupo, volver a sonar en Europa a equipo grande. Y la impotencia invadió a toda la masa colchonera. El de negro, o su compinche esta vez, el asistente, robaron al Atlético de un plumazo dos puntos en el tiempo de descuento con la señalización de un penalti de dibujos animados. De risa.

Y ya de nada vale lamentarse, ni comer más horas de almohada. La próxima cita espera. Llega el PSV, prácticamente desterrado, que se jugará su pase a la Uefa con el Marsella. Todo esto a puerta cerrada. Pero seguro que la afición rojiblanca sorprende con alguna artimaña. Vengo dándole vueltas en los últimos días, y no descarto que todos sus aficionados se reúnan alrededor del estadio (fuera) y alienten a los suyos a varios metros de distancia, pero con el corazón y el alma como si estuviesen a pie de campo. Allá donde quiera la Uefa, hasta en los más profundos de los infiernos, el Atlético tiene un tesoro inmortal al que aferrarse.

martes, 4 de noviembre de 2008

El Madrid "flaquea" con Guti

Nadie va a discutir a estas alturas la calidad y la clase del '14' del Real Madrid. Pero José María Gutiérrez 'Guti', una de las últimas perlas de la cantera blanca, parece haber llegado a su madurez futbolista con muchos deberes aun por hacer. Un jugador diferente, de último pase, capaz de lo mejor y de lo peor. Sólo un problema: este Madrid no está para muchos riesgos, y con el canterano sobre el césped el equipo asume demasiados.

El pasado domingo en Almería, con un fútbol ramplón todo sea dicho, el Madrid parecía tener amarrado un partido de los que no se recuerdan a final de temporada por su brillantez pero, sin lugar a duda, a la postre otorgan el título. Todo ello hasta que incomprensiblemente Schuster realizara tres cambios con un rival que no había inquietado la portería de Casillas en todo el partido. Uno de ellos fue obligado, el de Pepe, que si el equipo está bien plantado sobre el césped, ¿por qué cambiar la columna vertebral?.

Retiró a Higüaín, renunciando al ataque cuando quedaban muchos minutos por delante. También a Sneijder, cuyo trabajo en el centro ayudaba a un Diarrá que tenía que multiplicarse en tareas defensivas. Por él entró Guti, con más pena que gloria, cabizbajo y con los brazos encogidos, mostrando una apatía impropia de un profesional que defiende la elástica blanca. Un partido para arrimar el hombro y sudar, y no lucir pases imposibles de cara a la galería. Sus tres primeros balones fueron a parar a los pies del contrario, cuando su entrada en el campo presagiaba mayor control del esférico y del partido. El equipo se desinfló y perdió consistencia. Partido roto. La tragedia estaba escrita. Se empató y se pudo perder. Más que nunca, la eterna promesa.