sábado, 12 de septiembre de 2009

Cuatro partidos adelantados al sábado

Después de una semana agridulce para unos y placentera para otros con sus respectivas selecciones, los jugadores internacionales ya se han reincorporado al trabajo con sus equipos para preparar los partidos de la segunda jornada del campeonato nacional liguero. El fútbol regresa a nuestro país con cuatro partidos adelantados al sábado: Espanyol - Real Madrid (20.00 h.), Getafe - Barcelona (18.00 h.), Atlético de Madrid - Racing de Santander (18.00 h.) y Sevilla - Zaragoza (22.00 h.).

Los dos máximos favoritos al título, Madrid y Barça, tienen ambos salidas complicadas fuera de sus respectivos estadios en su afán por sumar la segunda victoria de la temporada. El equipo de Pellegrini, que podría introducir cambios en el once, visita el estadio de Cornellá en una cita especial donde se volverá a dar tributo al fallecido Dani Jarque. Por su parte, el conjunto azulgrana se traslada a Madrid con grandes expectativos tras las recuperacines de Andrés Iniesta y Rafa Márquez, y la posible inclusión del último fichaje Chygrynskiy en la convocatoria de Pep Guardiola.

En el Calderón la expectación trasciende más allá de lo estrictamente deportivo. Los revuelos desatados de nuevo contra la junta directiva por parte de la hinchada rojiblanca en los últimos días, han vuelto a copar tristemente la actualidad del equipo de la Rivera del Manzanares, al que le urge ganar su primer partido de la temporada si no quiere revolver aún más los ánimos, ya de por sí calientes, de la afición colchonera.

Por último, Sevilla y Zaragoza cierran el carrusel de partidos de hoy en el Sánchez Pizjuán donde los tres puntos también se antojan vitales para el equipo de Jiménez. Parece que finalmente el flamante fichaje de la pretemporada sevillista, Álvaro Negredo, será de la partida desde el inicio. En frente, el equipo maño afronta su primer partido fuera de la Romareda cargado de moral tras la victoria de la jornada anterior ante el Tenerife.

jueves, 10 de septiembre de 2009

España pone rumbo al mundial de Sudáfrica

Inmaculado. Así podemos calificar el camino de nuestra selección hacia el próximo mundial de Sudáfrica en esta fase de clasificación, en la que ha imperado el color rojo sobre los cinco continentes. Porque no hablamos de egos, ni de sensaciones, que también. Lo hacemos con datos en mano, con estadísticas abrumadoras, con un grupo compacto plagado de estrellas que juegan como los ángeles y que anoche certificaron su clasificación goleando a Estonia jugando a ralentí.

Si echamos la vista atrás, fue el comienzo de un nuevo ciclo cargado de incertidumbre. Del Bosque había reemplazado a un Luis Aragonés que había conseguido moldear el mejor equipo de nuestra historia. Veníamos de maravillar al mundo en la Eurocopa, donde al fin, como bien rezaban nuestras plegarias, pudimos! Al fin teníamos una seña de identidad, un estilo propio que trascendía más allá de un nombre. Y, al fin, habíamos roto el maleficio que arrastraba nuestro país desde hacía muchas décadas: éramos nosotros, sí. Campeones de Europa.

Pero tocaba volver a empezar de cero. La resaca europea quedaba atrás y tocaba mirar hacia el futuro, hacia la cita más importante para todo futbolista: el mundial. Y lo hemos hecho sin paliativos, habiendo fracasado entre medias en la Confederaciones, todo sea dicho, porque esto del fútbol no es una ciencia exacta y un mal día lo puede tener cualquiera. Hasta Xavi, Villa, Torres Hasta ellos, que anoche sellaron la clasificación con ocho victorias consecutivas que nos convierten en uno de los máximos favoritos para Sudáfrica.

Mientras, selecciones como Portugal, Argentina o Francia mendigan por una repesca que les permita estar en la cita mundialista. Esto demuestra que no sólo basta con tener nombres, estrellas, galácticos. Por encima de todo está el bloque, el equipo, y esa es la principal baza con la que cuenta España. Un grupo compacto y unido que ya tiene tachada una fecha en el calendario, el próximo verano en el que todos y cada uno de ellos espera y sueña con volver a hacer historia, con volver llevar a nuestro país hasta lo más alto...

martes, 8 de septiembre de 2009

Cristiano se encuentra al borde del precipio

Desde que se tiene uso de razón, se suele decir que el sueño de cualquier futbolista es estar presente en una cita mundialista para defender la bandera de su país. Un sentimiento que llena de orgullo y que no se puede transcribir con palabras. Quienes lo han vivido no han dudado en reconocer que ha sido la mejor experiencia de toda su vida, lo máximo a lo que un deportista puede aspirar en su carrera. Maradona, Pelé, Cruyff, Zidane, Ronaldo. Todos y cada uno de ellos se hicieron grandes en el escaparate. Aroma de grandeza.

Por eso, que grandísimas selecciones como Portugal, Francia o Argentina estén a día de hoy con lo deberes aún por hacer, y con serios problemas para estar el próximo verano en el Mundial de Sudáfrica, no es bueno ni para sus respectivos países ni para los aficionados al fútbol en general. Le quita un cierto atractivo a la cita más importante del deporte rey. Servidor, al menos, gustaría de ver a las máximas potencias futbolísticas frente a frente. Batallas sin cuartel para demostrar que, a día de hoy, somos la mejor selección del mundo por espectáculo, juego y resultados.

Efectivamente, hablamos de la roja, que volvió a despertar el pasado sábado ese cosquilleo tan gratificante de la Eurocopa. Esa sensación de superioridad abismal que, a pesar de enfrentarse a una selección devaluada a día de hoy es como Bélgica, no dejaban al aficionado levantarse del asiento. Aunque hablar de selecciones menores en estos tiempos que corren resulta un tanto atrevido, y si no que se lo digan a países como Portugal, Argentina o Francia.

La selección lusa, cuyo arsenal cuenta con estrellas de la talla de Cristiano Ronaldo, Simao, Deco o Pepe, rompió prácticamente su billete a Sudáfrica tras no poder pasar del empate ante Dinamarca (1-1). Los portugueses están al borde del abismo: son cuartos, a siete puntos del líder, y tienen a las selecciones de Hungría y Suecia por delante. Si quieren encontrar algún rayo de esperanza, deberán ganar a los húngaros en sus dos próximos enfrentamientos a vida o muerte.

También pintan bastos para Leo Messi y Maradona, aunque la situación en este caso no es tan extremista. Lo que más preocupa en Argentina es la paupérrima imagen que la albiceleste está ofreciendo durante toda la fase clasificatoria, momento en el que el pelusa se hizo al frente del equipo. Para colmo, cayeron goleados en su último enfrentamiento ante su máxima rival, la Brasil de Kaká. No obstante, siguen dependiendo de sí mismos, que no es poco, aunque Colombia y Ecuador les acechan a tan sólo dos puntos de distancia.

La situación de Francia es aun menos caótica. Tienen la repesca prácticamente a tiro, pero el primer puesto del grupo se antoja inalcanzable ya que, además de ganar a Serbia, tendría que esperar un nuevo pinchazo del líder de grupo en los dos últimos partidos. Esta semana, nuevas citas premundialistas que irán aclarando el futuro de los países hacia Sudáfrica 2010.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Tengo una mala corazonada

Lo que hasta la fecha venía sonando como un lema cargado de ilusión y esperanza para una ciudad que sueña con organizar los JJ. OO. de 2016, hoy se ha diluido estrepitosamente con el veredicto emitido por el Comité Olímpico Internacional (COI) sobre las ciudades de Tokio, Chicago, Río de Janeiro y Madrid.

A un mes de la elección definitiva de la sede, que se conocerá el próximo 2 de octubre en Copenhague, Tokio ha sido sin lugar a dudas la mejor parada y la que más papeletas reúne para proclamarse finalmente ciudad olímpica, gracias en buena parte a un plan compacto, que ofrece garantías económicas tanto para organizar los Juegos como para cubrir un posible déficit. A pesar de que el proyecto nipón en cuanto a instalaciones e infraestructuras carecía de detalles y claridad, la documentación presentada fue de alta calidad, tal y como dicta el informe del COI.

En la parte que nos toca, podemos decir que el balance ha sido bastante negativo. Si bien es cierto que Madrid 2016 recibió numerosos elogios por sus infraestructuras (las terminadas y las que están por hacerlo), su nivel de seguridad y su transporte, el jarro de agua fría llegó con las pegas a la legislación antidopaje y el organigrama administrativo. Según los comisarios existe una posible falta de adecuación de la ley antidopaje española a la internacional, algo que no ha pillado por sorpresa a ninguno de los responsables de la candidatura española. Además, según recoge el informe, no aporta la prueba de una total comprensión de la necesidad de delimitar claramente los papeles y las responsabilidades, entre otros aspectos en el plano financiero entre las distintas partes.

Así las cosas, el sueño de organizar los próximos juegos olímpicos de 2016 parece haberse esfumado, aunque aun queda tiempo para proponer soluciones y decantar el peso de la balanza. Sea como sea, el pensamiento del pueblo madrileño y español tiene nuevo eslogan: "Tengo una mala corazonada"...